Soy un cantor al que no le
es suficiente hacer poesía sino que le es necesario vivir poéticamente, alguien al que no solo basta saber qué y cómo piensa,
sino que necesita vivenciar cada provocación de ese pensamiento
Vender ropa vieja; sábanas que las mujeres empeñan porque sus maridos ya no
las tocan, guitarras que perdieron el temple y la furia, canciones y versos que ya nadie escucha. Morir esta noche para resucitar
mañana
Crear universos paralelos al de las
noches y los días; formas que dejan sospechar texturas, movimientos y colores que excitan a la memoria que un día descansará,
para siempre, por el benévolo regalo del olvido, que es una gentileza de los dioses
|
 |
|